domingo, 15 de mayo de 2011

Cap 9 :)




¡Maldita Vanessa!
Zac se acercó al borde de la piscina. Era tarde, más de medianoche, pero estaba demasiado agitado como para conciliar el sueño. La suave brisa que corría le acarició el torso desnudo y las piernas, haciéndolo estremecer ligeramente, pero nada lograría aplacar las llamas que lo abrasaban por dentro.
Cuando Vanessa había alzado el rostro y había susurrado su nombre, había estado a punto de besarla.
Un cosquilleo le recorrió la espalda al recordar cómo lo había envuelto su electrizante sensualidad. Bajó la vista al agua y se dijo que decididamente era una bruja; una bruja hermosa, endiabladamente seductora... y también avariciosa.
Le había repetido una y otra vez que ya no se dedicaba a organizar bodas y que no se movía por dinero, pero al final había dado su brazo a torcer cuando él le había ofrecido doblar la cantidad.
Si su madre se quedaba tranquila, daría el dinero por bien empleado, pero tener a Vanessa allí no iba a darle a él un momento de paz.
Se zambulló de cabeza en un arco perfecto, y a los pocos segundos salió de nuevo a la superficie en el centro de la piscina. Comenzó a dar brazadas, con la esperanza de que el ejercicio lo ayudaría a liberar la tensión, pero cuando llegó al otro extremo se sentía igual de acalorado.
¿Qué había reavivado aquella atracción que había creído enterrar años atrás? ¿Habría sido por el niño, el desconcierto de descubrir que tenía un hijo? La primera vez que la había visto con el crío en los brazos lo habían invadido los celos, y por absurdo que fuese hasta se había sentido traicionado.
No podía dejar que Vanessa descubriese jamás que había logrado abrir una brecha en sus defensas. Aspiró una boqueada de aire y se sumergió de nuevo, tratando de apartarla de su mente.
----------------------------------------------
Cuando Vanessa bajó con Taylor. al comedor la mañana siguiente, se encontró con Zac sentado a la mesa, leyendo el periódico con una taza de café y un plato de huevos revueltos con beicon delante.


—¿Hemos bajado muy tarde? —le preguntó—. Ha debido de sonar el despertador, pero supongo que lo he apagado y me he vuelto a quedar dormida.
—No pasa nada; le dije a Johnny que esperara para que no tuvierais que tomaros el desayuno frío —contestó Zac alzando la vista sólo un momento—. ¿Qué quieres que se los traigan?
Rebecca trató de ignorar su actitud desdeñosa y puso un par de cojines sobre una de las sillas para luego aupar a Taylor y sentarse a su lado.
—No querríamos causar molestias; bastará con un poco de fruta y café para...
—El chico necesitará algo con más sustancia —la interrumpió Zac girando la cabeza hacia ella.
Ness lo miró, irritada.
—Por supuesto que no espero que tome sólo eso; me refería a mí —le contestó—, pero Taylor tampoco suele comer mucho en el desayuno. Con unas rodajas de fruta y un tazón de leche con cereales bastará.
—¿Y huevos revueltos, mamá? ¿O tostadas? —inquirió el pequeño con expresión esperanzada.
Zac le lanzó a Nessa una mirada sarcástica, pero ella no le prestó atención y le dijo a Taylor
—Sólo si te tomas antes la fruta.
El niño se apresuró a asentir y esbozó una amplia sonrisa, muy ufano de haberse salido con la suya.
Menudo pillo estaba hecho..., pensó Vanessa con cariño, sonriéndole también y despeinándole el rizado cabello.
Cuando alzó la vista se encontró con Zac mirándola fijamente, de un modo extraño, pero antes de que pudiera decir nada se abrió la puerta del comedor y entró una joven vestida con unos vaqueros y una blusa estampada.
—Vanessa ¿verdad? —le preguntó, acercándose sonriente a la mesa y tendiéndole una mano.
Tenía bastante acento, y Nessa comprendió que debía de tratarse de Drmi
Se inclinó hacia delante y le estrechó la mano, sonriendo a su vez.
—Si pero llamame Ness o Nessa como tu quieras. Y tú tienes que ser Demi, la prometida de Dylan.
—La misma. ¿Y este hombrecito tan guapo, quién es?
—Mi hijo Taylor —contestó Ness algo tensa, esperando que le hiciera la inevitable pregunta.
Sin embargo, Demi no inquirió acerca del padre del niño, sino que rodeó la mesa y se acuclilló junio a él.
—¿Qué es lo que más te gusta hacer, Taylor?
—¡Me gusta jugar a los trenes! —exclamó el chiquillo antes de empezar a imitar el «chu-chu» de éstos.
Demi se echó a reír.
—Bueno, yo de trenes no entiendo mucho. A mí lo que más me gusta son las flores. Me encanta cavar en la tierra, cuidar de las plantas, regarlas...
—A mí me gusta jugar con la tierra, pero me gustan más los trenes —la interrumpió Taylor haciéndola reír de nuevo.
—Bueno, pues tendrás que enseñarme a jugar a los trenes —le dijo antes de incorporarse—. Ahora voy a ir a hacerle una visita Jane.
—¿Jane? —repitió Nessa
—La cocinera. Hace unos platos riquísimos —le explicó Demi—. Espera a probar sus...
—¿Huevos revueltos? —la interrumpió Taylor de nuevo.
—¿Tú quieres huevos revueltos? —le preguntó ella.
Taylor asintió con vehemencia.
—Y tostadas.
—¡Hecho! Pues se lo diré a Jane para que te lo prepare. Yo tampoco he desayunado todavía, así que desayunaré con ustedes —le respondió.
—Por favor, pídele también que le ponga una manzana troceada y un tazón de leche con cereales —intervino Nessa.
—De acuerdo; ¿y tú qué quieres tomar?
—Un café y una pieza de fruta.
—¿No quieres nada más? ¿No te apetece un croasán con mermelada o un huevo pasado por agua?
—No, gracias, con el café y la fruta está bien.
Demi asintió y Nessa la siguió con la mirada mientras salía del comedor. No le extrañaba que aquella joven alegre, amable y diligente hubiese conquistado el corazón de Dylan.
Demi regresó a los pocos minutos, cargada con una bandeja en la que llevaba todo lo que había preparado la cocinera para Taylor y Nessa. Zac por fin dejó el periódico y se puso a desayunar también, pero se comportó del modo más grosero posible, pues permaneció callado todo el tiempo, excepto cuando se dirigían expresamente a él. Tampoco era que le importase demasiado; Demi era un encanto.
No sólo se había ofrecido a cuidar de Taylor cuando fuese después al hospital con Zac para hablar con su madre, sino que además fue sincera con ella y le confesó que estaba algo nerviosa con respecto a la boda.
—A mí eso de cientos de invitados, un gran banquete y todo lo demás no me va, pero Dylan dice que es la clase de boda que su familia espera que hagamos, y sé que la mía también, así que confío en tu criterio y en tu experiencia, Ness.Únicamente me gustaría poder tener la última palabra sobre el sitio donde se celebre el banquete y la tarta —le dijo tras apurar su café y limpiarse delicadamente con la servilleta—. Y me gustaría que me aconsejaras sobre el vestido.
—Por supuesto; y no te preocupes, haré todo lo posible para que no sólo sus familias disfruten ese día, sino también ustedes al fin y al cabo sois los protagonistas.
—Gracias —le dijo Demi con una sonrisa antes de ponerse de pie—. En fin, os dejo. Voy al gimnasio a sudar un poco. Luego nos vemos.
Cuando se hubo marchado, un tenso silencio cayó sobre el comedor, y Zac volvió a tomar el periódico.
Nessa comenzó a cortar en rodajas la naranja que había estado pelando. Se sentía demasiado llena para comérsela entera, así que puso dos rodajas en el plato de Taylor que pinchó una con el tenedor y se la metió de golpe en la boca, haciendo que el zumo le chorreara por la barbilla.
Zac le lanzó una mirada desaprobadora y murmuró:
—El chico puede levantarse ya de la mesa si quiere.
—Taylor —lo corrigió Nessa, irritada—; su nombre es Taylor
—Es un nombre ridículo, por amor de Dios.
—Es su nombre —replicó ella—, y se levantará de la mesa cuando haya terminado de comerse la naranja.
Zac se echó hacia atrás en el asiento.
—¿Por qué te molesta cómo lo llame?
—Porque es una persona, con un nombre.
Taylor ajeno por completo a la tensión entre ellos, dejó el tenedor sobre el plato, tomó la otra rodaja con la mano y, antes de que Nesa pudiera detenerlo, se bajó de la silla.
Para su espanto, el pequeño fue junto a Zav y le ofreció la goteante rodaja. Rebecca, que se había quedado paralizada por un instante, se apresuró a levantarse. No quería ni pensar que Taylor pudiera manchar el caro traje de Zac. Este no estaba acostumbrado a los niños de tres años, y sin duda explotaría y empezaría a gritarle.
Para su sorpresa, sin embargo, Zac tomó la rodaja de naranja y se la metió en la boca. Cuando se la hubo tragado, sonrió al chiquillo y le dijo:
—Estaba riquísima; gracias, Taylor
El niño se rió, y para horror de Vanessa se puso a dar palmadas en la pierna de Zac pringándole el pantalón mientras repetía una y otra vez:
—¡Riquísima, riquísima!
Nessa lo alzó en brazos antes de que pudiera estropearle más el traje.
—Lo... lo siento muchísimo —le dijo azorada a Zac.
Éste, sin embargo, se encogió de hombros y sonrió de nuevo a Taylor
—No pasa nada; lo mandaré a la tintorería —respondió.
Se quitó la servilleta del regazo, y después de humedecer un pico de ésta en su vaso de agua, se puso frotar la mancha con ella.
Nessa se quedó mirándolo, anonadada, antes le recobrar la capacidad de reacción.
—Voy a... voy a llevar a Taylor arriba para lavarle las manos —balbució.
Zac asintió sin mirarla.
—Regresaré a las doce para llevarte al hospital para que puedas hablar con mi madre —le dijo.
—De acuerdo —murmuró Nessa.
Se dirigió hacia la puerta con Taylor en brazos, que se despidió de Zac por encima de su hombro antes de susurrarle al oído:
—Me cae bien....


hii chikass
a mi me gusta mucho este capii 
me encanta taylorr ya q a zac le esta empezando a cojer cariñoo aaawww
me encantoo hahaha graxx x sus comentarios y Anndy bienvenida a mi novee!! 
me alegra q te gustee ;) 
byee byee chikas las quierooo


5 comentarios:

  1. ahhhh!!!!!
    siguela!!!!!
    que bueno a taylor le cae bien zac!!!!
    falta que zac se de cuanta de que ama a ness!!!!

    biie biie

    T.Q.M.M.M.M.M.M.M.

    ResponderEliminar
  2. hahahaha a zac no legusta el nombre del pequeño hahaha
    siguela amix..
    me encanta tu nove y lo sabes..
    pero se te estan cruzando los nombres hahaha
    ;)
    muacc

    ResponderEliminar
  3. ooooowwww!!
    que lindo taylor
    yo creo que demi y vanessa se haran muy buenas amigas
    ahora tengo que esperar a ver que pasa
    pero claro si tu la sigues eso no sera problem verdad
    jajaja super el capitulo siguela pronto amiga

    baii baii xoXO

    ResponderEliminar
  4. XD XD
    ke mono el niño
    mientras leia el cap iba pensando en preguntarte los años del niño
    pero a vi ke al final lo dicen XD XD
    y me kede como ness, O_o
    tambien me sorprendio la reaccion de zac
    pero no me gusto lo ke dijo del nombre del niño
    el si ke es ridiculo!!!
    bueno siguela pronto
    me encanto el cap!
    bye!
    kisses!

    ResponderEliminar
  5. awwwwwwww pero que lindo estuvo el capitulo
    espero que nessa le diga de una vez que es su . . bueno eso pienso yo xD

    Y gracias por darme la bienvendia!
    SIguela! :)

    ResponderEliminar