martes, 31 de mayo de 2011

Cap 23




—He venido a despedirme.Por un instante el corazób se le paró a Nessa y sintió que le faltaba aire.
Zac debió ver el temor en sus ojos porque aclaró:
—Lo digo porque mañana salgo para Los Ángeles por un asunto de negocios y voy a estar fuera dos semanas. ¿Lo recuerdas?
Ness respiró aliviada. Se había olvidado por completo de aquel viaje. ¿Por qué se había alterado de esa manera?, se preguntó. Quizá porque después de que le hubiera dicho que necesitaba tiempo para pensar se había temido que había ido a decirle que lo suyo había acabado.
—¿Quieres pasar? —lo invitó, haciéndose a un lado.
—No; no tengo tiempo. He venido porque quería darte esto —dijo, tendiéndole un cheque.
Ness frunció el entrecejo.
—¿Un cheque? ¿Por qué?
—Por todo el trabajo que has hecho hasta ahora. Es mi manera de... bueno, de asegurarme de que seguirás aquí cuando regrese.
—No puedo aceptarlo —respondió ella, devolviéndoselo.
—No seas ridícula; te lo has ganado. Este es el motivo por el que viniste a Auckland.
—No, ése no es el motivo por el que vine —le espetó ella, alzando la voz sin darse cuenta—, pero tú estás tan ciego, que eres incapaz de verlo.
Zac dejó escapar un suspiro, hastiado.
—Está bien; ¿entonces por qué?
—Porque tu madre estaba enferma y tú estabas preocupado por ella.
—Mira, Ness no puedo quedarme a discutir ahora contigo; así que toma el cheque y ya hablaremos a la vuelta —le dijo, poniéndoselo de nuevo en las manos.
Nessa lo rompió por la mitad sin mirarlo siquiera.
—Ya te he dicho que no puedo aceptarlo; estaría incumpliendo el contrato que firmamos Ash y yo al traspasar Dream Occasions.
Zac la miró sin comprender.
—Hay una cláusula restrictiva.
—Pero si traspasaste ese negocio hace casi cuatro años; no puedo creerme que un contrato te impida trabajar en esta ciudad como organizadora de bodas pasados cuatro años.
—Por esa cláusula me comprometía a no trabajar para ninguno de mis antiguos clientes en cinco años, y ese plazo aún no ha prescrito.
—Pero si mi madre nunca fue clienta tuya...
—Tu madre no, pero tú sí porque organicé los preparativos de tu boda.
Zac se quedó callado.
—Así que lo siento, pero no puedo aceptar ningún pago —insistió ella.
—Podrías habérmelo dicho desde un principio.
—Lo hice, te lo repetí una y otra vez, pero tú no me escuchaste.
Zac exhaló un pesado suspiro.
—Parece que siempre te juzgo mal o no te escucho, ¿no es así? —murmuró—. Dios, qué desastre —murmuró, hundiendo el rostro entre ambas manos. Luego las dejó caer y la miró con tristeza—, Las cosas nunca cambiarán, ¿verdad?
—No pasa nada—contestó ella, encogiéndose de hombros.
Zac se quedó mirándola con una expresión inescrutable.
—No es cierto; claro que pasa —murmuró antes de alejarse.


La ausencia de Zac hacía que la casa le pareciese a Nessa terriblemente vacía durante los días que siguieron. De hecho, incluso le costaba concentrarse en el trabajo, pero finalmente llegó a un acuerdo consigo misma: regresaría a Tohunga a pasar unos días, pero sólo cuando hubiese completado las tareas que se había propuesto para esa semana. Así tendría un objetivo que cumplir.
La primera de esas tareas era hacer la distribución definitiva de los invitados en el banquete. Demi le había dicho que dejaba aquello a su criterio, pero era algo un tanto delicado, y finalmente decidió consultarlo con Starla, a quien encontró en el salón.
—Ah, Nessa... Pasa, pasa —le dijo, dejando a un lado la labor de bordado que estaba haciendo—. ¿Ha salido Taylor con Demi?
Nessa asintió.
—Le encanta ayudar a Demi en el jardín, aunque supongo que no es de extrañar, porque a todos los niños les gusta jugar con la tierra —le dijo junto a ella.
—Es un alivio verlo tan contento; parece que está superando el susto que se llevó.
Nessa asintió y se sentó. —Hum... Starla... hay algo que quería decirte. Dios, ¿por dónde empezar?, se preguntó Nessa.
—¿De qué se trata, querida?
—Pues... verás, necesito un descanso; quiero ir a Tohunga unos días para ver cómo van las cosas en el negocio, pero no tienes que preocuparte, porque volveré y ultimaré lo que queda de los preparativos de la boda.
—No me preocupa la boda, niña —le dijo Starla—; me preocupa que te vayas y no regreses nunca.
—Pues claro que volveré —le prometió Nessa.
—¿Cuándo te marchas?
—Estaba pensando que saldremos el viernes a mediodía. Así llegaremos a Tohunga por la tarde—noche.
Starla asintió, como pensativa.
—¿Lo sabe Zac?
—No, pero él va a estar fuera dos semanas y yo sólo estaré una en Tohunga. Estaré de vuelta cuando él regrese.
Starla suspiró.
—En fin, ¿qué le vamos a hacer?, si tienes que ir no voy a retenerte aquí —dijo finalmente—. Bueno, ¿vas a contarme ya lo de Taylor o no?
Nessa se sintió palidecer.
—¿Lo de... Taylor....? ¿A qué te refieres?
—Pues a que cuándo pensabas decirme que no es hijo tuyo.
—¿Tan obvio es? —musitó Nessa— ¿Cómo te has dado cuenta?
Starla sacudió la cabeza.
—Ay, Vanessa,Vanessa... Exceptuando el pelo castaño y los ojos es la viva imagen de Fliss. Los rizos, la forma almendrada del rostro, los hoyuelos...
—Y entonces... ¿por qué ayer fingiste que creías que era hijo mío... mío y de Zac?
—Porque esperaba que mi hijo abriera los ojos de una vez y se diera cuenta de que tu sitio está a su lado. Si se casaran, tú no perderías a Taylor, a quien es obvio que adoras, y Taylor tendría el amor de una madre y de su padre biológico.
—No. Starla, espera un momento —murmuró Nessa. Aquello no iba a resultar fácil, pero tenía que decirle la verdad— Starla... Taylor no es hijo de Zac.
—Por supuesto que sí; tiene los ojos de la familia.
—No, ésos son los ojos de Ash.
—Ya sé, ya sé que Ash tenía los ojos azules, pero no eran de un azul tan intenso; esos ojos idénticos a los de mi marido David que en paz descanse, y a los de mis hijos.
Nessa negó con la cabeza, aturdida.
—No, te equivocas —le insistió tomándola de las manos—. Escucha, sé que esto va a ser un duro golpe para ti, pero Ash no amaba a Zac. Estaba enamorada... de otra persona.
—No me dices nada que ya no supiera —replicó la mujer.
Nessa la miró, patidifusa.
—¿Lo sabías? Pero... ¿cómo?
—Soy madre, Ness. Supe desde el primer momento que Ash no quería a mi hijo... y que él tampoco la quería a ella. Los dos tenían sus motivos para casarse, y ni en el de ella ni en el de él era por amor. No, yo no estaba conforme con ese matrimonio, y tú lo sabes. Me decepcionó mucho la elección que hizo mi hijo.
—Starla, Taylor es hijo de...
—Shhh... Calla, niña; no digas algo de lo que luego puedas arrepentirte. Taylor es hijo de Zac, y así será en cualquier caso cuando se casen.
—No, no vamos a casarnos —le dijo Nessa con firmeza—. Me siento halagada de que quieras que forme parte de tu familia, pero no puede ser. Jamás funcionaría.
Starla se recostó en el asiento y suspiró.
—¿Sabes? Le dije a ese cabezota de hijo mío que no regresara a Auckland sin ti, y por primera vez en su vida hizo lo que le había pedido —le dijo—. Quería que volviese a verte y que se enamorase de ti. Estoy tan segura de que seríais felices el uno al lado del otro...
Nessa esbozó una sonrisa triste.
—Sé que tu intención era buena, pero no deberías haber intentado hacer de casamentera, Starla.
La madre de Zac volvió a suspirar y le lanzó una mirada extraña de reojo.
—Pues hay otra cosa que no debería haber hecho, pero no te hablaré de ello, porque es algo que podría hacer que la situación se complicase aún más. Debería haber dejado esto en manos del destino.
Nessa frunció el entrecejo, preguntándose qué sería aquello de lo que no quería hablarle, aunque luego sonrió y le dijo:
—Pero si lo hubieras dejado en manos del destino, tal vez no habríamos vuelto a vernos.
Los ojos de Starla se humedecieron.
—Oh, Nessa... Eres la hija que siempre quise haber tenido. Tan buena, tan cariñosa...
Ness sintió que se le hacía un nudo en la garganta.
—¿Sabes?, la verdad es que no recuerdo apenas a mi madre, pero en mis sueños es exacta a ti —le dijo antes de besarla en la mejilla—. Respecto a Zac y a mi…Hay química entre nosotros, pero hemos acordado darnos un poco de tiempo —añadió—. Voy a echarte de menos estos días, pero como te he dicho pienso volver. Aunque tienes que prometerte que no intentarás hacer de casamentera de nuevo —le advirtió.
—No lo haré; lo prometo, aunque a veces, por mucho que Zac sea mi hijo, se merecería una patada en el trasero.
Nessa a pesar de su tristeza, no pudo evitar reírse.

El viernes por la tarde, tras una larga jornada de trabajo y después de darse una ducha, Zac salió al balcón de su suite a contemplar el atardecer. No podía dejar de pensar de pensar en Ness.
Sólo entonces estaba empezando a darse cuenta del tremendo error que había cometido cuatro años atrás. Se había sentido atraído por Ness, pero la había despreciado, dejándose llevar por sus prejuicios, y se había casado con su mejor amiga para darle a su madre los nietos que ansiaba. Sí, se había casado con ella por razones completamente equivocadas, igual que había hecho Ashley al aceptar su proposición.
En su entierro había mirado a Ness con resentimiento, pero lo cierto era que se había sentido aliviado porque su matrimonio había sido un desastre y la muerte de Ashley lo había liberado.
Sin embargo, había sido demasiado pronto para que admitiese siquiera para sus adentros el inmenso error que había cometido. Su arrogancia se lo había impedido.
No había replicado a su madre cuando ésta le había dicho que Rebecca no podía tener la culpa de que Ashley lo hubiese abandonado, y estaba empezando a pensar que no lo había hecho porque en el fondo sabía que era él quien había estropeado todo; él, no Ness.
Durante aquellos días lejos de Auckland había tenido mucho tiempo para reflexionar, y se había dado cuenta de que era un cobarde. Nunca le había dicho a Ness lo que sentía por ella.
Le había pedido tiempo, pero aquello no había sido más que una excusa. Si quería formar parte de la vida de Ness y de Taylor tendría que dejar atrás sus miedos y actuar.
Volvió dentro de la suite y tomó su teléfono móvil de la mesita sobre la que lo había dejado. Demi contestó el teléfono y le dijo que Ness no estaba, que se había ido unos días a Tohunga para ver cómo iba su negocio, y que no estaba segura de cuándo regresaría.
Después de colgar Zac miró la hora en su reloj. En esos momentos Ness estaría probablemente en Chocolatique. Podría llamar allí, pero lo que tenía que decirle sería mejor que se lo dijese cuando estuviesen cara a cara, pensó.
Tomó su agenda y comenzó a pasar hojas. Casi no tenía un hueco libre en tres semanas. Frunció el ceño.
La semana siguiente estaría todavía allí en Los Ángeles; tenía una serie de compromisos ineludibles, pero después de esa semana…
Tomó un bolígrafo y comenzó a tachar todas las anotaciones de la última quincena del mes. Tendría que posponer todas esas citas y reuniones; iba a tomarse dos semanas libres para poner en orden su vida; iba a mover ficha.


bueno aki esta el capii ;)
alice y natasha valeska no se q pasa q no me deja comentar en sus noves :$
a ti alice te pude comentar en anonimo pero a natasha no se q pasa pero no puedo comentarr!!! :(  aprovechare aki a decirte q me encanto el final!!! y esperare a q salga  la nueva nove!  byee!! las quieroo graxx x comentar

5 comentarios:

  1. estuvo genial !!
    SIIII POR FIN !!!
    Zac se dio cuenta de lo sentia por nessa!!
    ahora van a estar juntos!!!!!
    y formar una bella familia !!!
    hahaha!!
    siguela Triitrii me encanto el capi!!!!
    byee!!
    xoxoxoxox!!

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  2. me encanto este capi!!! zac es un cabezon!! al fin se dio cuenta de lo obvio!

    gracias por pasarte por mi nove, y no te preocupes si no puedes comentar, ah y si quieres comentar y no puedes usa el tagboard que puse para esas "emergencias" xD

    volviendo a tu nove
    SIGUELAAAA
    esta muy interesante
    me encanta el nombre del negocio de nes "chocolatique" asi le pondria yo si tuviera uno =P

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  3. Hahaha..... Muy bueno el cap.
    Spero k esas cmanas k se valla a tomar Zac sean
    buenas y knlas aproveche bien k no sea un tonto
    y k se ponga las pilas kon nessa!!!!
    Y k bueno k Zac ya se dio cuenta d sus errores!
    Siguela pronto sta muy buena!!!!!
    Bye besos =)

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  4. fiu!
    menos mal
    ya creia ke se iba para siempre
    y starla tiene razon
    estan echos para estar juntos!!
    pero ellos son tan idiotas ke no se dan cuenta ¬¬
    bueno, me encanto el cap!
    y ke raro ke no puedas comentar con tu cuenta :S
    no eres a la primera ke le pasa
    pero bueno, ya se arreglara
    siguela pronto!
    bye!
    kisses!

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  5. Amix perdon por la tardanza,
    pero sabes porque no comente antes...
    amo tu nove
    y me da tristeza que pronto se acabe..
    tkm
    espero pronto el otro capi..
    :D

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