jueves, 19 de mayo de 2011

Cap 14!




El fin de semana pasó en un vuelo. El sábado, cuando Nessa bajó al comedor con Taylor se encontró con que Zac no iba vestido de traje, con chaqueta y corbata, sino con unos vaqueros gastados y una camiseta blanca.
Cuando alzó la vista al oírlos entrar y le dirigió una sonrisa, el corazón le palpitó con fuerza.
—El lunes me voy a Los Ángeles por negocios, así que he pensado que podríamos aprovechar hoy para ir de picnic —le dijo.
—Pero es que... quería pasar el día de hoy con Taylor —balbució ella—. Apenas he podido estar con él desde que llegamos.
—Taylor vendrá también —replicó Zac—. Además, Jane nos ha preparado una cesta con cosas riquísimas —añadió, señalando una cesta de mimbre que había en el suelo.
—¡Picnic, picnic! —repitió Taylor entusiasmado, dando brincos.
—No lo malacostumbres —bromeó Nessa preguntándose por qué estaría haciendo Zac aquello.
El lugar donde Zac los llevó de picnic fue Goat Island, una reserva marina a unas horas de la ciudad. Pasearon por la playa, disfrutando del sol y la brisa marina, a mediodía tomaron el delicioso almuerzo que Jane les había preparado, y luego, mientras Taylor y Zac construían un castillo de arena, Nessa se tumbó a tomar el sol sobre una toalla, con la cabeza apoyada en su bolsa de tela. A Taylor se le veía feliz, y Zac... Dios, no podía quitarle los ojos de encima a Zac. Por suerte tenía puestas las gafas de sol, y así al menos disimulaba un poco que estaba mirándolo descaradamente, o más bien admirando su ancho y musculoso tórax, su liso estómago y sus fuertes brazos y piernas.
Apartó la mirada y la posó en la orilla del mar, en las olas que bañaban la arena, y se recordó que no podía dejarse llevar por la atracción que sentía por Zac. No quería acabar con el corazón roto otra vez.
Sin embargo, cuando se montaron de nuevo en el coche para regresar a la ciudad y Zac la invitó a cenar fuera, se encontró sonrojándose como una tonta y fue incapaz de decirle que no.
Y así, esa noche, después de que hubiera acostado a Taylor y con la tranquilidad de saber que Dylan y Drmi estarían pendientes de él, Zac y ella salieron.
La cena se le hizo demasiado corta a Nessa. Zac se mostró encantador en todo momento, mantuvieron una conversación distendida, y sus seductoras sonrisas hicieron en más de una ocasión que el corazón le palpitara con fuerza.
También en más de una ocasión se recordó que no tenía intención alguna de dejarse seducir por él, que no iba a convertirse en su amante, pero la verdad era que no quería que la velada terminase.
Había sospechado que Zac intentaría algo cuando regresasen a la casa, pero, para su desconcierto, cuando llegaron a su habitación únicamente le dio las buenas noches, sin siquiera besarla en la mejilla, y se alejó por el pasillo.
El sábado por la mañana volvió a sorprenderla. Cuando bajaron a desayunar estaba esperándolos a Taylor y a ella para llevarlos al zoológico. Allí Taylor lo pasó estupendamente, correteando de un lado a otro, y mirándolo todo boquiabierto, entusiasmado con los leones, los elefantes y los rinocerontes.
Ella, en cambio, se pasó el día entero tratando de disimular su atracción por Zac mientras que éste, que parecía ajeno a su tensión, a cómo incluso el roce de su mano la hacía estremecer por dentro, estaba pendiente del chiquillo, bromeando y jugando con él.
Su actitud no podía resultar más frustrante, y por la noche, cuando Taylor cayó en su cama, rendido por las emociones del día, Nessa no pudo evitar preguntarse si de verdad Zsc le había dicho que la deseaba, o sólo lo había soñado.
  
El lunes por la noche, cuando Demi y ella regresaron a la casa después de haber visitado a media docena de diseñadores para decidir a cuál le encargarían el traje de novia, Nessa se sorprendió de encontrar a Zac esperándolas en el comedor con Dylan. Taylor ya estaba en la cama, plácidamente dormido.
Durante la cena, Demi le relató a los hermanos las peripecias del día, y Nessa no pudo sino echarse a reír, oyéndola hablar de cómo se había visto envuelta en metros y metros de tela blanca, como si fuera un merengue, con sastres clavándole alfileres por todas partes.
—Pero ha sido divertido, ¿no? —le dijo.
—La verdad es que sí —tuvo que admitir Demi—. Y no sabes cómo agradezco el haberte tenido a mi lado para ayudarme a decidir.
Nessa se encogió de hombros y sonrió.
—Es mi trabajo —le contestó. Luego, volviéndose hacia Demi, le dijo con fingida indiferencia—: Creía que me habías dicho que hoy te ibas de viaje por un asunto de negocios.
—Lo ha pospuesto —explicó Dylan por él—, y la junta directiva está tirándose de los pelos porque se suponía que tenía que reunirse con uno de nuestros principales accionistas de Estados Unidos.
—Ya les he dicho que lo haré la semana que viene —intervino Zac extrañamente calmado, pinchando un trozo de melón de su plato.
—Lo que no entiendo es qué puede ser tan importante como para que no puedas ir esta semana.
—Deja de preocuparte, Dylan; lo tengo todo bajo control —le insistió Zac.
Los ojos de Ness se encontraron en ese momento con los de él, y al ver el fuego en ellos supo de repente que ella era la razón por la que había pospuesto el viaje.
El corazón le palpitó con fuerza. ¿Por qué entonces no había intentado nada con ella en los dos días anteriores? ¿A qué habían venido las salidas con Taylor y la invitación a cenar si lo único que quería era sexo?
De hecho, sus intenciones siguieron sin definirse en los días que siguieron. Cada tarde Zac llegaba a casa, jugaba con Taylor, charlaba con Dylan, con Demi y con ella, interesándose por los preparativos de la boda, y luego la invitaba a salir. En una ocasión fueron al cine, a ver una película que ella había mencionado que le gustaría ver, un par de veces la llevó a cenar fuera, y el jueves por la noche incluso la llevó a un concierto de jazz.
Durante esos días además se mostró atento con ella, divertido, encantador... nada que ver con el Zac crítico y hostil con quien tantas veces había chocado en el pasado.
Aquello era casi como un sueño, era lo que siempre había querido: poder pasar tiempo a solas con Zac una oportunidad que pensaba disfrutar al máximo. Quizá incluso, si lograse reunir el valor suficiente, buscaría el mejor momento para decirle la verdad, y cruzaría los dedos con la esperanza de que creería que, lo que había hecho, lo había hecho con la mejor intención.
holaaa :)
aki esta el capi!! :D
espero q les haya gustado!!
ya mismo hare el primer capi de UN AMANTE FANTASMA!!!
sera impresionante bueno para lo es :p hahaha
les dejo el link      http://zacyness-novelas.blogspot.com/
las quieroooo muaakk

2 comentarios:

  1. amix amoooo tu noveeee....
    esta superrr...
    zac se esta portando como un principe..
    :D
    siguela

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  2. y la verdad es ke es el padre de taylor!
    ya no tengo dudas XD
    y a zac tb le gusta
    porke si no iba a ser tan atento?
    yo pienso igual ke ness
    no creo ke sea solo por sexo
    aunke nunca se sabe XD
    bueno sguela
    bye!
    kisses!

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