lunes, 16 de mayo de 2011

Cap 10!!!!




Esta capi va dedicado a.................
Eriana Manon Hudgens y Lalii Alexandra Efron!! ;)
Cuando llegaron al hospital y entraron en silencio en la habitación de Starla, a Nessa se le encogió el corazón al verla postrada en cama, al verla tan frágil.
Sin embargo, cuando Zac cerró detrás de ellos, el suave chasquido hizo que su madre abriera los ojos y en cuanto los vio se le iluminó el rostro.
—¡Zac! ¿Ya estás de vuelta? ¡Oh, y traes a Nessa! —exclamó, e intentó incorporarse, olvidándose de la vía de goteo que tenía en la mano y los cables que sobresalían por debajo de las sábanas.
—Mamá, no te levantes; quédate echada —la reprendió Zac yendo a su lado en dos zancadas.
—No seas tonto, hijo; me encuentro bien —replicó ella—. Anda, levanta el cabecero de la cama.
Mientras Zac lo ajustaba, Nessa se acercó vacilante. El brillo indómito en los ojos de Starla  era el único reflejo que parecía quedar de la mujer fuerte y orgullosa que recordaba.
—Debo de tener un aspecto horrible, ¿verdad?
Nessa esbozó una sonrisa y se inclinó para besarla en la mejilla.
—Tonterías; la belleza nace de dentro; y tú eres una persona maravillosa,Starla.
La madre de Zac le rodeó el cuello con los brazos y la estrechó contra sí.
—Cuánto me alegra que estés aquí, Nessa querida.Me estaba empezando a desesperar.
Aquel cálido abrazo y el tono afectuoso que había empleado hicieron que a Rebecca se le hiciera un nudo en la garganta.
—Tengo que admitir que no me gusta verte enchufada a todos estos aparatos —murmuró—. ¿Cuándo te darán el alta?
—¿El alta? —exclamó Zac mirándola indignado—. Mi madre acaba de...
—Pronto, espero —lo interrumpió Starla—. No pienso quedarme en este lugar ni un minuto más de lo necesario. No me gustan los hospitales.
—A mí tampoco —murmuró Nessa bajando la vista.
Cada vez que tenía que pisar un hospital la asaltaban los recuerdos de aquél en el que su hermano, Scoot había estado ingresado varias veces antes de morir. Todas las personas a las que había querido le habían nido arrebatadas por la muerte: sus padres, su hermano, Aaron, Ash. Taylor era lo único que le quedaba. —Nessa ¿estás bien?
La voz de Starla la sacó del agujero oscuro y frío de sus más tristes recuerdos.
—Sí. Sí, estoy bien —se apresuró a contestar.
—Tenemos mucho de qué hablar —le dijo la mujer, apretándole suavemente la mano—. Zac ¿por qué no vas a por un café para Ness y otro para ti? —le indicó a su hijo.
Zac puso mala cara y farfulló algo entre dientes. Pero finalmente salió de la habitación y las dejó a solas.

Minutos más tarde, cuando Zac  regresó, su madre y Vanesa estaban, según parecía, tan absortas en su conversación, que ninguna de las dos lo oyó entrar.
Vanessa estaba pintándole las uñas a su madre, le había arreglado el cabello, aplicado un poco de colorete en las mejillas y le había pintado los labios.
En ese momento su madre se echó a reír, y el sonido de su risa dispersó las negras nubes de desánimo que se habían cernido sobre él en las últimas horas. De pronto su madre parecía relajada y feliz, y él volvía a tener esperanza. Presentía que su madre se iba a reponer, que viviría aún muchos años. Y era a Vanessa a quien le debía aquella transformación.
Como tenía las manos ocupadas empujó la puerta con el pie, y las dos giraron la cabeza al oírla cerrarse.
La expresión de Vanessa se tornó tensa, pero su madre esbozó una amplia sonrisa.
—Ah, ya está aquí Zac —dijo.
Zac se acercó, le dio a Nessa su café y dejó el suyo un momento sobre la mesilla para acercar una silla a la cama y sentarse.
—Pues sí, la verdad es que Demi me preocupa un poco —dijo su madre, volviendo el rostro hacia Nessa—. No sé si será capaz de sobrellevar la presión de casarse con un miembro del clan Efron. Es una chica tan...
—¿Vivaz? —sugirió Nessa con una sonrisa—. No creo que debas preocuparte, Starla; mientras Dylan y ella se quieran estoy segura de que lograrán superar cualquier problema.
—Eso espero —respondió su madre con un suspiro—. No sé, no se lo digas a ella, pero a veces pienso que no es muy femenina porque no parece nada ilusionada con la organización de la boda; cuando empecé a hablarle de todo lo que habría que hacer me dijo que las decisiones que yo tomase estarían bien.
—Bueno, a algunas mujeres no les va eso de hacer una boda por todo lo alto —contestó Ness encogiéndose de hombros—, pero eso no significa nada.
—Tiene otras cualidades —intervino Zac—: es una persona muy paciente y comprensiva.
—Es verdad, sí que lo es; y además le gustan los niños —asintió su madre—. Estoy deseando que me den un nieto. Esperaba que mi primer nieto fuera de Zac pero... en fin, no pudo ser.
Zac no podía creerse que su madre hubiera sacado aquello a colación.
Ness bajó la vista, tan incómoda como él, y se puso de pie.
—Hablando de niños, tengo que volver a la casa —murmuró—; Taylor estará preguntándose dónde estoy.
—Estoy deseando conocer a tu hijo, Nessa ¿Se parece a ti?
—Hum... no. En realidad... —respondió Nessa algo titubeante—. Bueno, sus ojos son exactos a los de... a los de...
Damon frunció el entrecejo, preguntándose por qué se había puesto tan nerviosa ante una pregunta tan inocente. ¿La avergonzaba el hecho de ser madre soltera? ¿La incomodaba tener que hablar del padre del niño?
—Tiene el cabello negro igual que ella —intervino, apiadándose de ella.
—Sí; sí, es verdad —se apresuró a asentir Nessa—. Bueno, debo irme; volveré a verte, Starla—le dijo a su madre, dirigiéndose de espaldas hacia la puerta.
Al llegar a ella hizo un gesto de despedida y salió.
Zac que se había quedado allí plantado, perplejo con su reacción, se despidió de su madre con un beso y fue tras ella.


—Vamos, vamos —masculló Ness apretando impaciente una y otra vez el botón del ascensor.
Al ver por el rabillo del ojo a Zac acercándose a ella por el pasillo, metió las manos en los bolsillos y bajó la vista.
—¿A qué tanta prisa? —inquirió  Zac al llegar a su lado.
—Taylor no está acostumbrado a pasar mucho tiempo sin mí.
—¿Y qué me dices de cuando estás en el trabajo?
—Eso es distinto. Cuando me voy a trabajar lo dejo con Dorothy, una mujer que lleva cuidando de él desde que era un bebé, mientras que a Demi no la conoce y está en una casa extraña.
Sin embargo, más que por Taylor si quería irse, era porque necesitaba salir de allí, alejarse de Zac y de aquel hospital, de los terribles recuerdos que le evocaba.
—¿Y te ibas a marchar sola?
—Pensé que querrías quedarte un poco más con tu madre, así que decidí que tomaría un taxi.
—Pues como ves no será necesario; de todos modos tengo que pasar por casa antes de volver a la oficina.
Cuando por fin llegó el ascensor, ya estaba ocupado por una enfermera y un joven al que llevaba en una camilla. Este tendría poco más de veinte años, y además de un brazo escayolado tenía el rostro lleno de moratones y cortes y el pecho vendado. Parecía que había sufrido un accidente de coche.
Vacilante, Nessa entró en el ascensor, seguida de Zac. Bajó la vista, pero el joven gimió, dolorido, y giró la cabeza hacia ella, que, horrorizada, apartó el rostro.
El ascensor se detuvo, las puertas se abrieron, y la enfermera se bajó en esa planta con el joven herido. Ness se sentía mareada y la angustia la atenazaba.
Las puertas se cerraron de nuevo y continuaron bajando.
—Tengo que salir de aquí —musitó en un hilo de voz.
—Es este sitio, ¿no?
Ness asintió.
—Odio los hospitales.
—¿Tuviste un parto difícil con Taylor? —aventuró Zac.
Vanessa tragó saliva. Difícilmente podía decirle la verdad.
—Todos los partos son difíciles, pero un hijo lo compensa todo —murmuró, rehuyendo su mirada—. Taylor es lo mejor que me ha pasado.
—Tiene mucho mérito que estés criándolo tú sola, y parece un chico estupendo. Deberías estar orgullosa de ti misma.
—Gracias —murmuró Ness sintiéndose horriblemente culpable.
Las puertas del ascensor se abrieron. Habían llegado al aparcamiento. Zac salió del ascensor y Nessa lo siguió, cabizbaja. No podía dejar de pensar en Scoot en las veces que había ido a verlo al hospital, en el terrible final que había tenido. También acudió a su mente el recuerdo de la noche en que Ash murió, de cómo poco a poco se le había ido escapando la vida.
Ver a Starla enferma y envejecida también le había afectado, le había recordado su propia mortalidad. ¿Qué sería de Taylor si le ocurriese algo? De pronto sintió que estaba mareada, que le faltaba el aire y que la invadía una angustia tremenda. Se detuvo, apoyó la espalda en una columna y cerró los ojos con fuerza en un esfuerzo por evitar que la dominara el pánico.
—Nessa ¿estás bien?
Abrió los ojos sobresaltada al oír la voz de Zac y sentir sus manos sacudiéndola por los hombros. Si se hubiera dejado llevar por sus impulsos, habría apoyado la cabeza en su pecho y derramado las lágrimas que llevaba guardándose tanto tiempo, pero no quería mostrarse débil delante de él.
Alzó la cabeza y esbozó una débil sonrisa.
—Estoy bien; o al menos lo estaré cuando hayamos salido de aquí.
—Entonces vayámonos —murmuró él.
Pero no se movió.

 La expresión en el rostro de Vanessa hizo que Zac sintiera deseos de abrazarla. Había una tristeza infinita en sus facciones, una vulnerabilidad que no había visto antes.
¿O sería tal vez que siempre se había negado a verla, que se había negado a admitir que no era la clase de mujer que creía que era?
Movido por una impulsividad repentina nada acostumbrada en él, inclinó la cabeza para besarla. No había pretendido que fuera otra cosa más que un beso breve y casto, un beso para reconfortarla, pero cuando sintió el aliento de Vanessa sobre sus labios lo invadió una ola de deseo.
Quería empujarla contra la columna, sentir su cuerpo apretado contra el suyo, hacerla suya y no dejarla ir jamás. Únicamente la confusión en sus ojos logró detenerlo.
Se irguió y le puso una mano en la mejilla, posando durante un largo instante la mirada en sus labios entreabiertos, que no podían resultar más tentadores. Tuvo que hacer acopio de toda su capacidad de autocontrol para apartar los ojos de su boca. Finalmente depositó un leve beso en la punta de su nariz, y Nessa se rió suavemente.
—Eso hace cosquillas.
—¿Ah, sí?
Zac se derritió por dentro. En ese día había descubierto a una Vanessa tierna y compasiva que hasta entonces había desconocido; una Vanessa muy distinta de la mujer egoísta por la que la había tenido hasta entonces. Se había mostrado tan paciente y cariñosa con su hijo, y tan dulce con su madre; animándola, apartando sus temores.
—Sí —murmuró Nessa bajando la vista, azorada.
Una nueva ola de deseo lo invadió, y otra vez tuvo que hacer un esfuerzo para controlar aquella ansia abrumadora de besarla hasta dejarla sin aliento, de poseer tanto a la sensual vampiresa como a esa Vanessa desconocida que lo tenía fascinado.
¿Sería esa ternura lo que había hecho que su hermano Dylan se sintiera atraído hacia ella? Era indudable que tampoco debía de haber sido inmune a sus encantos.
Damon dejó caer la mano, sintiendo asco de sí mismo. ¿Cómo podía desear de aquel modo a una mujer que se había entregado a tantos hombres? Su hermano, Aaron Grainger y todos esos tipos que aseguraban haber compartido con ella una noche de pasión y decían que era increíble en la cama.
—Vámonos —dijo con aspereza—; Taylor estará ansioso por verte.
Nessa lo miró, confundida, pero lo siguió cuando echó a andar de nuevo.
Zac se metió las manos en los bolsillos malhumorado. Era estúpido por su parte reaccionar así. Vanessa era una mujer libre y estaban en el siglo veintiuno. Además, ¿qué le importaba a él que se hubiese acostado con media docena de hombres o una docena? No iba a casarse con ella.
Dios, pero iba a hacerla suya, antes o después, se prometió mientras se dirigían hacia el coche. Ya iba siendo hora de que afrontase la atracción que sentía hacia ella. Quizá cuando hubiese saciado su ansia de ella pudiese por fin sacársela de la cabeza y dejar atrás el pasado.
holaaaaa ;) 
espero q les haya gustado el capi cm a mi :)
haha sorry si me equivoco de nombre pero esq tenia prisa ayer XD!!!
byeeee las quieroooo
kiisss

7 comentarios:

  1. Awwwwwwwwwwwwwww
    Tan bella amix..
    Gracias por dedicarme el capi..
    Ame el capi...
    Obvio que taylor tiene los ojos de: ZAC
    hahhahaa
    Y ahora el quiere poseerla??
    esta super..
    siguela
    mañana estare esperando el otro capi..
    Muacc
    :D

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. estuvo hermoso !!
    gracias por dedicármelo amix!!
    te quiero !!!
    el cap estuvo geniial !!!
    siguela!!
    biie te quiero amix!!!!!!!!!!!!!

    (la sigues pronto!!!!!!!)

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  4. que le pasa!!!
    primero muy cariñoso y luego tan frio y distante
    a eso es a lo que se le llama ser bipolar
    jajajaja
    super el capitulo
    mmm...conque ya tienes planes no zac
    ahhh siguela pronto no me dejes asi

    baii baii

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  5. Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww!!!!!!!!!!!!
    que hermoso!!!!!!!!!!
    la beso la beso la beso!! :D
    pero lo arruino el comportamiento de zac despues ¬¬ xD me fascina esta novela
    !!
    cdte :D

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  6. aaaahhhhh!!
    se besaron!!
    bueno el la beso XD XD
    ya no podra ocultar mas sus sentimientos
    yo kiero ke ya le diga ke es el padre del niño!!
    y ke tengan mas... acercamientos XD XD
    siguela pronto!
    bye!
    kisses!

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  7. AWWWWWWWWWWWWWWWWWW
    SE BESARON!!!!!!!
    TAN LINDO ZACKI!!!
    SIGUELA PRONTITO PLEASE!!!!
    ME ENCANTA TU NOVELA!
    es demaciado buena
    SIGUELA!!!
    SIGUELA!!!!
    BYEEEE
    TEQUIEROO
    XOXO

    PD: AMO ESTA NOVE!!

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