Era lunes por la mañana y habían pasado once días desde que se marchasen a Thunga cuando Nessa y Taylor volvieron a la mansión Efron.
Ness había tardado dos días en reponerse de la llamada que había recibido de Starla el viernes por la tarde. Todavía no podía creer que fuese cierto lo que le había dicho, pero le había rogado que le dejase que fuese ella quien le diese la noticia a Zac. Se lo debía.
Tendría que vender su casita de Tohunga, pensó con lágrimas en los ojos mientras llamaba al timbre, comprar otra más cerca de Auckland. También tendría que traspasar Chocolatique. Miranda y su hermana le habían expresado su interés por quedarse con la confitería. Quizá fuera lo mejor; si iniciaba otro negocio, al menos aquello la mantendría ocupada y no pensaría tanto en...
La puerta se abrió. Starla ya estaba esperándolos. La mujer le tendió los brazos y Nessa la abrazó, conteniendo a duras penas las lágrimas.
—¿Está Zac aquí? —le preguntó cuando se hubo apartado al fin de ella.
—Su vuelo llegó hace una hora y llamó para decir que estaba en camino; llegará en cualquier momento —respondió Starla con voz quebrada—. Ven, vamos a mi habitación; te daré el informe.
—¿Te ocuparás de Taylor hasta que haya hablado con Zac?
Starla asintió y secó con el dorso de la mano una lágrima que había rodado por su mejilla.
Cuando Zac entró en el salón Vanessa ya estaba estaba ya esperandolo,aparentemente serena pero temblando por dentro.Zac se había quitado la chaqueta,se había afljado la corbata y desabrochado los primeros botones de la camisa.
Cuando Zac entró en el salón Vanessa ya estaba estaba ya esperandolo,aparentemente serena pero temblando por dentro.Zac se había quitado la chaqueta,se había afljado la corbata y desabrochado los primeros botones de la camisa.
—Creía que estabas en Tohunga —murmuró.
Ness se puso de pie.
—He venido a devolverte a tu hijo.
—¿Mi hijo? —repitió él, frunciendo el entrecejo—. ¿Qué quieres decir?
—Taylor es hijo tuyo; tu madre encargó una prueba de ADN. Mandó muestras de tu cabello y del de Taylor a unos laboratorios sin que yo lo supiera. Los resultados no dejan lugar a dudas. Ten; aquí está el informe —le dijo, tendiéndole un sobre color crema—. Taylor es hijo tuyo; tuyo y de Ash.
Los ojos estaban llenándosele de lágrimas.
—Zac te juro... te juro que no lo sabía —balbució, tragando saliva en un intento por mantener la compostura—. En el sobre encontrarás también el certificado de nacimiento de Taylor, Ash lo firmó antes de morir, y como podrás ver puso el nombre de James como padre biológico de Taylor.
Zac estaba mirando el informe como si no pudiera dar crédito a lo que sus ojos estaban viendo.
—Taylor James... Ash me dijo una vez que si tuviéramos un hijo le gustaría llamarlo Taylor —murmuró.
Ness sintió un horrible remordimiento.
—Lo siento tanto, Zac... No puedo ni imaginar lo que debes de estar pensando de mí en este momento. Me siento tan culpable... Yo estaba convencida de que mi hermano era el padre, pero no podré perdonarme nunca lo que te he hecho, porque sé que no podrás recuperar jamás el tiempo que has perdido con tu hijo.
Zac no contestó. Seguía mirando el informe, atónito. ¿Qué estaría pensando? Dios, sin duda debía de odiarla.
Un sinfín de preguntas sin respuesta cruzaron por la mente de Nessa. ¿Habría creído Ash de verdad que James era el padre de su hijo, o quizá ya había sabido que estaba embarazada de Zac y se lo había ocultado a ambos?
Ness recordó entonces lo que había dicho el médico cuando había dado a luz; algo como que si no le hubieran dicho que era prematuro, no lo habría creído.
—Estoy segura de que podrás cambiarle el nombre si es lo que quieres —murmuró—; y corregir el nombre del padre en el registro.
No sabía qué más podía decir, qué más podía hacer para remediar el daño que había hecho.
—Por supuesto también firmaré cualquier documento que sea necesario para renunciar a mis derechos sobre Taylor.
—¿Renunciar a tus derechos sobre Taylor? —repitió él, mirándola desconcertado—. ¿De qué estás hablando?
—Yo lo adopté. Ya sé que nunca podré devolverte los años que has perdido —repitió Ness, secándose las lágrimas con manos temblorosas—, y lo siento muchísimo. A Taylor le llevará algo de tiempo hacerse a ti, pero se lleva bien contigo. Únicamente querría, si fuese posible, que me dejases verlo de vez en cuando.
—Nessa, ¿qué diablos estás diciendo?
Ella no estaba escuchándolo. Estaba segura de que Zac no querría volver a verla jamás, que querría que saliese de la vida del pequeño, pero no podía renunciar a él por completo.
—Venderé mi casa; y también he pensado traspasar mi negocio. Buscaré un apartamento aquí en Auckland, cerca de... —se quedó callada un momento. «Cerca de Taylor y de ti», habría querido decir, pero finalmente sólo dijo—: cerca de Taylor.
—Eso no será necesario; puedes vivir aquí.
Ness lo miró, vacilante.
—No puedo hacer eso, Zac Taylor es hijo tuyo.
Zac sacudió la cabeza.
—Pero tú eres su madre.
—No, no lo soy. Su madre es Ash.
—Tú eres su madre a todos los efectos, Vane aunque no lo trajeras al mundo.
—Pero... pero tú eres su padre; su verdadero padre. Es contigo con quien debe estar.
Al menos le quedarían los recuerdos de esos años con Taylor el recuerdo de esas semanas con Zac...
Quizá Zac le dejaría que visitase al pequeño una vez al mes; con eso tendría que conformarse.
Zac dio un paso hacia ella.
—¿Serías capaz de hacer eso? ¿Renunciarías a Taylor aunque lo quieres más que a tu propia vida?
—Tiene que estar contigo —repitió ella, a pesar de que la idea de no poder quedarse con el pequeño le partía el corazón.
—Y tú tienes que estar a nuestro lado.
El corazón de Rebecca palpitó con fuerza.
—¿Lo dices de verdad, Zac?
—Taylor es hijo tuyo —respondió él, abrazándola con fuerza—. No voy a dejarte marchar; te amo —susurró contra su cuello—. Voy a hacer lo que debería haber hecho cuatro años atrás si no hubiera estado tan ciego; voy a casarme contigo.
Nessa estaba temblando, y apenas podía ya contener las lágrimas.
—¿Me... me amas? —musitó en un hilo de voz—. ¿Y quieres casarte conmigo?
—Sí, Ness —asintió él con voz emocionada, estrechándola contra su pecho.
—Pero si ni siquiera sabes si yo te amo —murmuró ella.
—Sé que me amas. Y si hubiese necesitado una prueba de ello, acabas de dármela: estabas dispuesta a renunciar a Taylor y a salir de su vida y de la mía, pero no voy a dejarte marchar; otra vez no —le reiteró antes de besarla.
Aquel beso empezó siendo tierno, suave, pero poco a poco se volvió más apasionado.
—Es verdad; Te amo —le dijo Nessa cuando hubieron despegado sus labios. Los ojos de Zac reflejaban el mismo deseo que ardía en los suyos, y la joven le sonrió con picardía—. ¿Vas a hacer algo al respecto?...
Holaaa!!!!
por fiiinnnn!!!!!!
la pregunta mas esperada x fin se ha descubiertooo!!
taylor es hijo de zac y ashley... :/ preferiria q fuera de ness pero es la historia!
espero q les haya gustadoo
el prox capi es el FINAL!!!!!!!!!
bye byee :)
Holaaa!!!!
por fiiinnnn!!!!!!
la pregunta mas esperada x fin se ha descubiertooo!!
taylor es hijo de zac y ashley... :/ preferiria q fuera de ness pero es la historia!
espero q les haya gustadoo
el prox capi es el FINAL!!!!!!!!!
bye byee :)

uuiiiii!!!
ResponderEliminarque lindos!!!!
no puedo creer se van a casar!!!!!!!!
DIOS!!!!!!!
awwww van a formar una familia!!
una hermosa familia!!!!!!!!!!!
awwww!!!
siguela amix!!!!
me encanto el capi!!!!!
el proximo cap es el final1!!
luego sigue..........!!!
Amante Fantasma!!!!!!!!!!
Awwwwwwwwwwwww
ResponderEliminarEs de zac???
Wao
esta super...
porfin zac admite lo que siente
super amix...
me ha encantado el capi
tkm
espero el final :)
asi ke al final es de zac!!
ResponderEliminarke fuerte!!
no me lo esperaba para nada!!
y menos mal ke se an dicho ya ke se kieren coño!!
no era tan dificil!! ¬¬
y aora seran una happy family ^_^
XD XD
siguela pronto!
bye!
kisses!
aww que tierno capi!!!
ResponderEliminarme alegra que no se enrrollen tanto con lo de taylor.. y tambien hubiese preferido que fuera de ambos.. pero buee
me encanto la historia =)
siguela prontoo